La práctica artística de Daniel Guana indaga en las necesidades y acciones de los seres humanos para resguardar, reafirmar y expandir su existencia en el mundo, así como en la manera en que estas preocupaciones se entrelazan con los fenómenos del dolor.
Es desde ahí que observa y cuestiona la obsesión humana por perpetuar la vida, una obsesión que en numerosas ocasiones no distingue entre anular, cesar o ignorar la existencia de los otros y de su entorno; que utiliza su poder y su deseo para alterar los territorios con el fin de “garantizar” su legado y permanencia, así como su vertiginosa expansión sobre ellos.
El cuerpo y la piel humana son los principales medios de exploración en su trabajo, ya que son testigos de innumerables transacciones y vicisitudes humanas: el transcurso de la vida y del tiempo, las colisiones inexorables con el mundo, y los tránsitos, historias y huellas que el dolor deja sobre los cuerpos.
Cuerpos rígidos, extensas superficies de piel y voces viscerales son puestos en escena mediante acciones poéticas y metáforas que toman forma en obras de dibujo, escultura-instalación y video-performance.
Saber del Dolor es Dudar 49
Dibujo
15 × 15 cm
Fracture No. 1
Dibujo
39 × 39 cm
Saber del Dolor es Dudar 45
Dibujo
15 × 15 cm
Saber del Dolor es Dudar 16
Dibujo
15 × 15 cm
Fracture No. 2
Dibujo
39 × 39 cm